El ejército israelí mata a tiros a un matrimonio palestino y a sus dos hijos pequeños en Cisjordania El padre, la madre y los dos menores han muerto por disparos en la cabeza. Otros dos hijos de la pareja están heridos. “Nos gritaban: ‘Hemos matado a unos perros”
El ejército israelí ha matado a tiros en la madrugada de este domingo a cuatro miembros de una familia palestina: el padre, la madre y dos niños de cinco y siete años, al abrir fuego contra el vehículo en el que viajaban en la localidad de Tammun, en el norte del territorio palestino ocupado de Cisjordania, según las autoridades sanitarias palestinas. Otros dos hijos de la pareja, de ocho y 11 años, han sobrevivido con heridas leves de metralla en la cara y la cabeza, informa la agencia palestina Wafa.
Ali Jaled Bani Odeh, de 37 años, su esposa Waad, de 35, y sus cuatro hijos habían ido este sábado a otra ciudad palestina, Nablus, para cumplir una tradición para los palestinos: comprar ropa nueva para el Aid Al Fitr, la festividad religiosa musulmana que marca el final del mes de Ramadán, que este año cae el 20 de marzo.
Poco después de medianoche, volvían a casa en el vehículo familiar cuando los militares israelíes abrieron fuego contra ellos en una de las entradas de su pueblo. Los padres y los dos niños más pequeños, Mohamed y Otmán, de cinco y siete años respectivamente, murieron al recibir disparos en la cara o en el cráneo. Según fuentes de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Otmán era ciego.
Uno de los dos hermanos supervivientes, Jaled, citado por Reuters y por fuentes palestinas, ha explicado desde el hospital que, antes del tiroteo, oyó llorar a su madre y rezar a su padre. El niño no oyó la voz de ninguno de sus otros hermanos antes de que se hiciera el silencio tras la ráfaga de disparos que alcanzó al vehículo.
“Nos vimos bajo fuego directo, no sabíamos de dónde procedía. Oí gritar a mi madre y luego ella murió. Todos los que iban en el coche murieron excepto mi hermano Mustafa y yo”, ha dicho Jaled. “Intenté sacar a mi hermano Mohamed, pero no pude. Pensaba que yo también iba a morir”, recuerda el niño. Este menor ha contado que los soldados lo sacaron luego del vehículo y se pusieron a golpearlo, después de que uno de ellos gritara: “Hemos matado a unos perros”.
Un vídeo difundido en la red social X muestra cómo un vehículo militar israelí, al que sigue un jeep también del ejército, se lleva más tarde remolcado el coche de la familia, con el parabrisas delantero destrozado por numerosos impactos de bala. Según un comunicado del Ministerio de Exteriores palestino, tras el tiroteo, los militares israelíes “dejaron morir” a algunas de las cuatro víctimas que no murieron en el acto al impedir que los equipos de la Media Luna Roja Palestina que habían llegado al lugar las socorrieran.
El ejército israelí ha reconocido en un comunicado haber abierto fuego contra un coche en Tammun. La versión de los militares es que el vehículo de la familia aceleró hacia los soldados y que estos, al “percibir una amenaza”, empezaron a disparar. La nota se limita después a decir que el “resultado” de ese tiroteo fue que “cuatro palestinos murieron”.
Como suele suceder cuando uno de estos casos se hace público o adquiere notoriedad, el ejército israelí ha asegurado que las circunstancias de este suceso están siendo “investigadas”. Sin embargo, esas supuestas investigaciones prácticamente nunca dan lugar ni siquiera a que los responsables de ese tipo de actos comparezcan ante la justicia, ni tampoco a que rindan cuentas por ellos ni sean condenados.
Las organizaciones internacionales de derechos humanos —y algunas israelíes como B’Tselem— llevan años denunciando que las muertes de palestinos suelen ir seguidas de la impunidad de los culpables.
Esa “impunidad”, que denuncia también este domingo un comunicado del Ministerio de Exteriores palestino, no solo ampara a los militares israelíes en Cisjordania. También a los civiles israelíes que viven en asentamientos en ese territorio palestino ocupado, ilegales según el derecho internacional. Esos colonos han redoblado también su violencia desde el inicio de la ofensiva israelí contra Gaza, en octubre de 2023, y especialmente desde el inicio de la guerra contra Irán, el pasado 28 de febrero. En muchas ocasiones, los colonos cuentan con la protección de los militares israelíes.
Esta madrugada, un nuevo ataque de colonos israelíes ha terminado con la muerte de otro palestino. Ya van al menos nueve en las dos semanas transcurridas desde el comienzo de los bombardeos en Irán, mientras que otro palestino murió el pasado domingo en la localidad de Abu Falah, cuando el gas lacrimógeno lanzado por los soldados le provoco un episodio de asfixia que derivó en un paro cardiaco.
Desde el comienzo de los bombardeos contra Irán, el ejército israelí ha cerrado además los accesos a las carreteras principales que conectan las principales localidades cisjordanas. Ese hecho impide a las ambulancias llegar con rapidez para atender a los heridos en este tipo de incidentes, según las autoridades sanitarias palestinas.
La nota de condena del Ministerio palestino de Exteriores sobre el tiroteo que ha matado a los cuatro miembros de la familia Bani Odeh califica lo sucedido como una “ejecución extrajudicial” y remarca que no es “un hecho aislado” sino una manifestación más de “la violencia organizada en toda Cisjordania ocupada”, que forma parte “de un ataque más amplio y sistemático contra el pueblo palestino”.
El comunicado termina “reiterando su llamamiento a la comunidad internacional” para investigar “el genocidio, los crímenes de guerra y los crímenes de lesa humanidad” contra los palestinos, y “para que los responsables rindan cuentas ante la justicia”.
Desde octubre de 2023, al menos 1.041 palestinos han muerto a manos de israelíes en Cisjordania, de acuerdo con datos de la ONG israelí B’Tselem. La mayoría a manos de militares, pero al menos 27 asesinados por colonos, mientras que se desconoce si los autores de las muertes de otros 14 palestinos fueron soldados o bien colonos.
Antes del tiroteo de este domingo, esa ONG calculaba que Israel había matado a 16 palestinos en lo que va de año. A esta cifra hay que sumar ahora a los cuatro miembros de la familia Bani Odeh y a cinco de los nueve palestinos muertos en ataques de colonos desde el inicio de la guerra contra Irán. EL PAIS

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